martes, 24 de marzo de 2015

Calabaza asada con salsa de yougurt y Zaatar


   La calabaza me vuelve loca. Esto no es novedad. Preparada de cualquier manera: Guisada, en crema, en pastel, en lasaña, simplemente a la plancha. Pero es que este invierno he descubierto una mezcla de especias que me encanta... ¡y que es el complemento perfecto para la calabaza! Podría tomarme toneladas de calabaza asada, con un poco de salsa de yogurt con zaatar por encima... 

   El zaatar, o zataar, zaa´tar..., que yo no conocía hasta empezar a verlo en algunos blogs, es una mezcla de especias típica de oriente medio: sésamo, cilantro, sumac, comino, tomillo limón... un poco dulce, con un toque fresco, y sabor a semillas por el sésamo. Simplemente me encanta.

   Combina perfectamente con verduras dulzonas como la calabaza, el boniato o la coliflor, o con carnes suaves como el pollo o el pescado. Y con los lácteos: perfecta para hacer una salsa con yogurt o queso crema, o para espolvorear sobre un poco de queso de sabor más fuerte. No se dónde se podrá conseguir en España, yo aquí en Austria la he encontrado con las mezclas internacionales de especias en el supermercado. 

   Así que la receta de hoy no es ni receta, es tán solo una idea de preparar una cena rápida y muy ligera. Toda variación es bienvenida. Os cuento cómo está preparado el plato de las fotos, y más abajo os propongo algunas modificaciones.


martes, 17 de marzo de 2015

Patatas a la importancia


   Una vez más vuelvo a desaparecer durante meses. Trabajo, viajes, ocio.. hay veces que no se llega a todo, y una vez más han sido la cocina y el blog lo que han quedado a un lado dentro de este ritmo frenético. 

   Los que me seguís por las redes sociales sabréis que no he parado de viajar en todo este tiempo, pero que poco a poco, también he sacado hueco para un nuevo proyecto relacionado con la cocina que me tiene encantada. En la escuela municipal de Linz organizan cursos de cocina, y he asistido a muchos de ellos. Por ejemplo, allí es donde aprendí a hacer la masa de strudel, galletas de Navidad, y otros platos típicos austriacos. Pero no sólo ofrecen cocina típica de aquí, sino también cocina francesa, italiana, china, tailandesa... y desde hace unos meses, también cocina española. Si, ahí es donde aparezco yo, y ese es el nuevo proyecto. 

   Más o menos una vez al mes, doy una clase de cocina española. La verdad es que he descubierto una nueva faceta que me encanta. No es que yo tenga unos conocimientos impresionantes ni que sea una cocinera de excepción. Pero creo que la pasión y la emoción de cada plato la sé transmitir en las clases. Les cuento historias detrás de cada receta, les intento transmitir un poquito de nuestra cultura, descubrir nuevos sabores... y desde luego los alumnos han salido siempre encantados. Y yo más... Tampoco es que sea excesivamente difícil, ¡hay tantos platos sencillos que no se conocen fuera de España y que les encantan! 

   Pero además de las clases, me encanta todo el proceso que hay detrás. Recuperar y transcribir recetas que siempre he hecho a ojo, buscar nuevos platos que nunca había preparado pero que no podían faltar... Y así es como llegamos a la receta de hoy: patatas a la importancia. 

   Un plato irresistible preparado con 4 ingredientes básicos, que si no lo conoces, sorprende. Y que si ya conoces, sabe a receta de toda la vida, a cocina de la abuela, a cosas sencillas preparadas con cariño... Es una receta que en casa prepara mi padre. Una de las favoritas de mi hermana. De esas de capricho de llamar por teléfono y pedir que te las preparen. 

   Y vosotros ¿conocíais las patatas a la importancia?

martes, 2 de diciembre de 2014

Crema especiada de boniato



   Ya es casi invierno, por aquí hace frío... y a mi lo que me más me apetecen son sopas y purés bien calentitos. Y si además vienen cargaditos de especias y aromas como esta crema de boniato con especias, aún más. 

   Si me seguís por Facebook o Twitter, igual os enterasteis de que hace unas semanas, tras una visita al dentista, tuve que estar a dieta blanda una semana. Así que aproveché para algunas pruebas en la cocina, y para repetir alguna que otra receta que tenía sin publicar o hacía mucho que no preparaba. La verdad es que no me importó demasiado, ya que me encantan las cremas y purés, y llevaba mucho tiempo sin dedicarme a ellos.

   Además, tal y como os conté en el post de la crema de brócoli y Gorgonzola, desde que recibimos una cesta semanal de verduras en casa, estoy descubriendo unas cuantas verduras y raíces nuevas que no había usado nunca. Es el caso de los boniatos o batatas, o patatas dulces como les llaman aquí, que había visto alguna vez pero nunca había probado. 

   Así que cuando en mi cesta me encontré unos cuantos boniatos, empecé a idear qué hacer con ellos. Fue mi compañera de trabajo quien me recomendó probar este puré con boniato y especias. Y como imagináis, no tardé en hacerlo en casa. El resultado nos gustó mucho Es un plato contundente, rico en hidratos, por lo tanto lo prepararemos menos que otras cremas de verduras más ligeras. Pero es estupendo para los días fríos y la larga temporada de esquí y nieve que tenemos por delante. En cualquier caso, como llena bastante, resulta estupendo para tomar tan sólo un cuenco pequeño de primer plato para entrar en calor. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Lentejas guisadas con calabaza


   En mi casa siempre se han comido las lentejas con chorizo. O sin él, si queremos un plato más ligero, pero con sabor a pimentón, con su patata, puerro... Hace un par de inviernos descubrí otra forma de hacerlas muy distinta, con limón y especias. Desde entonces las preparo así de vez en cuando también. 

   Pero había oído a mi amiga Laura hablar de las lentejas con calabaza, que es como se preparan en su casa, y tenía muchas ganas de probarlas. Así que finalmente el otro día le pedí la receta. Y como suelo hacer, acabé preparándolas de una forma diferente a como me dijo ella. Así soy yo... Ella tritura todas las verduras juntas, salvo las lentejas, y aunque tiene que estar buenísimo, me parecía más aburrido. A mi me apeteció encontrarme los trocitos de calabaza (que le vamos a hacer si soy una adicta a la calabaza). Además me parece más vistoso así, con los trozos naranjas. 

   Tuvimos la duda de si la calabaza sería demasiado dulce, pero la verdad es que para mi gusto estaba estupenda. Las lentejas tienen ese sabor que combina tan bien con chorizo y panceta como con curry o especias, y con la calabaza no ha sido distinto. Me ha encantado el contraste. Ya tenemos otra receta de lentejas. 

   En este caso las he preparado bastante secas, pero si os gustan más caldosas, tan sólo hay que ir ajustando las cantidades de agua durante la cocción. Un poco más de agua, un hervor, y listo. Los tiempos de cocción también son variables. A mi me gusta la calabaza muy entera, casi crujiente, pero que ceda al morder. Si os gusta más deshecha, acortad la primera cocción y alargad la segunda (ver receta): las lentejas necesitarán en total unos 40 minutos, aunque depende mucho del tipo de lenteja. 

   Espero que os guste esta manera distinta de prepararlas: ligera, fácil, vegetariana, y un buen plato de cuchara para el frío que, al menos a Austria, ya ha llegado. 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Crema de brócoli y Gorgonzola


   Tras meses sin publicar en el blog, vuelvo, por ahora, cargada de energías e ideas. Ganas de retomarlo, de darle un merecido lavado de cara, de meterme de lleno en nuevas aventuras gastronómicas, de reconciliarme con la cocina... ¡Espero que me duren estas renovadas energías! 

   De momento vuelvo con uno de los descubrimientos que he hecho en los pocos experimentos gastronómicos de los últimos meses. Un puré de brócoli y Gorgonzola que tiene robado mi corazón. 

   Hace unos meses que recibimos cada dos semanas una cesta de frutas y verduras ecológicas en casa. A parte de la calidad de los productos, me gusta mucho porque me anima a preparar las verduras que tengo en casa, aunque tenga pocas ganas de cocinar, y porque estoy descubriendo un montón de verduras que en Austria se consumen mucho pero yo no sabía hasta ahora qué hacer con ellas. Sobre todo, todo tipo de raíces y nabos, como colinabos, apionabos, rábanos, boniatos, etc. En este caso era un brócoli el que esperaba en la nevera para ser cocinado. Ninguna novedad, brócoli, lo normal es que hubiera terminado cocido al vapor, con un refrito por encima y listo para acompañar a un poco de pollo, por ejemplo. 

   Pero una idea empezó a rondarme por la cabeza, hasta convertirse en una cabezonería: quería hacerme una crema de brócoli y Gorgonzola. Como últimamente no las tengo yo todas conmigo a la hora mis experimentos, decidí investigar un poco a ver si a alguien ya se le había ocurrido, o era yo la primera loca que echaba a perder un precioso brócoli por mezclarlo con lo que no debía... y nada más lejos de la realidad. 

   Parece ser que es un plato típico en Inglaterra, aunque allí se prepara normalmente con "Blue Stillton", su queso azul por excelencia. Así que no podía salir malo... ya estaba salivando antes de empezar a prepararlo, y el resultado no me defraudó para nada. Todo lo contrario, se ha convertido en una de mis cremas favoritas... 

   Esta crema se puede preparar con el queso azul que más os guste, pero a mi me parece que el punto no muy fuerte, aromático y dulzón del queso Gorgonzola le va perfectamente. Y la receta no puede ser más fácil. 

miércoles, 25 de junio de 2014

Strudel de espárragos y requesón


   En la anterior entrada os hablé del Strudel en la cocina austriaca. Lo versátil que es, que se puede preparar tanto dulce como salado... además, os animé a preparar en casa la masa de strudel casera en un paso a paso detallado que espero que os gustara y ayudara.

   Hoy os propongo un relleno de strudel que está riquísimo, en casa nos encanta. Una base de requesón que hace de cama para los espárragos. En este caso he usado blancos y verdes intercalados, pero se pueden hacer con los que tengáis. Es mejor que sean frescos, pero si se escurren bien y se secan con un papel de cocina, se pueden usar espárragos blancos de bote también.

   La masa de strudel es mus fácil de hacer en casa, de verdad. Pero si no os animáis o no tenéis tiempo, este strudel se puede hacer sin problema con masa de hojaldre o pasta filo.

   Un plato muy rápido y fácil de preparar, ideal para tomar templado, perfecto para una comida o merienda de verano.
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